¿Con qué pagan los chilenos?: el efectivo es el medio más utilizado y representa más del 54% de las compras

¿Con qué pagan los chilenos?: el efectivo es el medio más utilizado y representa más del 54% de las compras

Un fuerte desarrollo ha tenido la economía digital en el país y prueba de ello es la arremetida de las operaciones online en distintos ámbitos, como el comercio electrónico o las transferencias bancarias. Pero cuando se aterriza el consumo de los chilenos y la forma cómo cancelan las compras y/o servicios que adquieren, se observa un contraste en sus hábitos, pues, el efectivo se mantiene como el principal medio de pago. De hecho, se estima que, en promedio, el 54% de las personas prioriza el dinero físico antes que cualquier otro producto, hasta en situaciones tan disímiles como pagar en la feria o las cuentas básicas e incluso viajes. Así lo refleja el estudio Educación Financiera del Depósito Central de Valores (DCV), que mide el grado de información con que cuentan los chilenos sobre este tema y cómo se comportan frente a diferentes instrumentos. Javier Jara, gerente comercial y de Nuevos Negocios del DCV, señala que el 84% de las personas tienen un conocimiento financiero medio y bajo, y un uso intensivo del efectivo.

Esta situación, en opinión de Eric Parrado, profesor titular del ESE Business School de la Universidad de los Andes, contrasta con el acceso que hoy tienen las personas a diversos productos asociados a la administración del efectivo y a las tarjetas de crédito: «En el primer grupo se encuentran las cuentas corrientes, con una cobertura que llega solo a 15% de la población adulta, pero que por el lado de las tarjetas de débito alcanza más del 70%. La cobertura en el caso de las tarjetas de crédito bancarias y no bancarias alcanza a 34% y 31%, respectivamente. Es decir, nuestra inclusión financiera en términos de instrumentos de pago es relativamente buena, pero aún así seguimos haciendo transacciones en efectivo». Según el economista y exsuperintendente de Bancos, esto se debe al menos a tres motivos: «El primero y más evidente es que aún queda espacio para incluir a más personas con medios de pagos atractivos y convenientes. Segundo, Chile tiene una infraestructura tecnológica limitada. Hoy, Chile tiene 19 POS (máquina o terminal de pago) por 1.000 habitantes, lo que contrasta con países desarrollados y emergentes, que tienen sobre 25. Lo mismo ocurre con los cajeros, con 0,6 por 1.000 habitantes, mientras que los más altos están sobre 1,5. Tercero, hay un tema cultural de creer que usar efectivo es un método más seguro para hacer transacciones o incluso para ahorrar. Y esto se relaciona con los bajos niveles de educación financiera y que me ha llevado a concluir que el chileno representativo es simplemente un analfabeto financiero». Precisamente, en la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) afirman que el factor cultural es un elemento clave a considerar, ya que si bien el dinero electrónico ha mostrado un desarrollo importante en los últimos años, el efectivo mantiene su liderazgo. «Hay muchas personas que no ven los medios electrónicos como una alternativa válida», explican desde la entidad y añaden que otro factor tiene que ver con que el uso de efectivo, débito o transferencia electrónica no corresponde a deuda, como sí ocurre con las tarjetas de crédito.

Ferias y almacenes LIDERAN

Considerando 12 ámbitos en los que habitualmente se realizan compras mensuales, se observa que el efectivo solo es superado por las tarjetas de débito y crédito en el gasto asociado a las «grandes tiendas y retar, ya que en el resto de las compras, el pago con billetes y monedas es la primera opción, siendo los almacenes y ferias, los gastos menores a $5 mil y el pago de cuentas básicas (agua, luz, gas) los que lideran en su uso, con 91%, 85%y 62%, respectivamente. Incluso, en aquellos gastos que son de mayor envergadura, como el dividendo de una casa, el efectivo también es el principal medio de pago, seguido por transferencias bancarias y tarjetas de débito (ver infografías). Estas cifras, según la SBIF, están en lí nea con las tendencias que también detectó el Banco Central, donde un estudio de 2018 muestra que el efectivo se usa más intensamente en transacciones de bajo valor y de manera presencial. En el caso del retal en la SBIF señalan que el mayor uso de tarjetas de casas comerciales puede estar relaciona do con las dinámicas propias de quienes acuden intensamente a esos comercios. «Hay segmentos que usan estas tarjetas justamente como una alternativa al efectivo, lo que se ha visto fomentado por las campañas de beneficios que ofrecen algunos comercios para incentivar el uso de sus plásticos», explican.

Por edad, los datos muestran casi la misma tendencia, aunque son los mayores de 35 años quienes le dan generalmente un mayor uso al efectivo. Esto, según los expertos, se explica porque ese segmento, sobre todo quienes tienen sobre 60 años, no está tan habituado a que la tecnología sea parte de su rutina diaria, a diferencia de quienes tienen menos de 25 años, que son nativos digitales. Jara, además, destaca la desaparición del cheque como método representativo de pago masivo y como ha sido re emplazado por los medios tecnológicos. Es más, en ninguno de los ámbitos sondeados aparece el cheque y es por que representa menos del 5%.

DESAFÍOS: más educación financiera

Expertos coinciden en que el principal desafío es elevar los niveles de educación financiera, junto con potenciar los medios electrónicos. «Todos, tanto el sector privado como el sector público y las personas en particular, debemos continuar y reforzar nuestros esfuerzos para que la población pueda conocer y confiar en otras herramientas disponibles en el mercado, como lo son los me dios de pago electrónicos, que son más seguros que andar con el efectivo en el bolsillo», afirma Jara.

En la SME además, recalcan hay que trabajar para que las personas puedan ver otras utilidades a los sistemas de pagos, como mantener controlados los gastos, hacer planificación financiera o estar mejor preparados para asumir alguna contingencia. «Es muy importan te que el desarrollo de los medios de pago no se traduzca en un sobreendeuda miento de las personas», indican.

En términos prácticos, Parrado des taca que tras la aprobación de la ley de medios de pago, hay varias instituciones que están trabajando en el ámbito tecnológico y regulatorio para emitir tarjetas de prepago en el primer semestre de 2019, «lo que será una innovación que ayude a incorporar a más personas en el uso de las tarjetas para recibir sus ingresos y, al mismo tiempo, hacer todo tipo de transacciones, incluyen- do los pagos a comercios internacionales y compras en el exterior».

También, dice que otro reto clave está relacionado con la infraestructura en términos transaccionales: «Necesitamos una infraestructura y redes que nos ayuden a facilitar tanto los depósitos como los giros, y que al mismo tiempo, densifiquemos los puntos de acceso para hacer pagos de bienes y servicios».

Todo lo anterior, eso sÍ, requiere de un cambio cultural, precisa Parrado. «Hoy tenemos acceso a instrumentos financieros, pero no los sabemos usar. Por eso, esfuerzos desde el colegio para modificar los conocimientos, habilidades y aptitudes son claves para que los medios de pago se utilicen más frecuentemente y en forma segura».

RecuadroEl. CHEQUE como medio de pago masivo ha sido reemplazado por los medios tecnológicos. En ninguno de los ámbitos sondeados aparece, porque representa menos del 5% de las transacciones. (El Mercurio)