El futuro de la verificación de identidad para usar tarjeta de crédito

El futuro de la verificación de identidad para usar tarjeta de crédito

Las compañías de tarjetas de crédito, los bancos y los vendedores están cambiando el modo en que verifican las identidades de los consumidores. Las contraseñas y PIN podrían llegar a ser menos importantes. El análisis biométrico podría ser la norma. El campo de pruebas para lo último en tecnología de pago es Europa, donde una nueva ley podría alentar un mayor uso de la biometría en un intento por reducir la cantidad creciente de fraudes de pagos.

A partir de septiembre de 2019 en la Unión Europea, una gran proporción de pagos en línea superiores a 30 euros (US$ 35 aproximadamente en estos momentos) requerirá de una autentificación de múltiples factores. Los consumidores tendrán que utilizar dos de tres cosas para verificar las transacciones: algo que conocen, como una contraseña; algo que tienen, como un dispositivo digital, quizás un token USB, que los identifica; o algo que ellos son: los datos biométricos. Las pruebas que se basan en características físicas, como las huellas digitales y los rostros, se están volviendo cada vez más comunes. Esta legislación probablemente hará que aumenten bastante.

Tecnología ya está en algunos dispositivos

Una mayoría de consumidores que utiliza la biometría probablemente lo hará en sus teléfonos, muchos de los cuales ya tienen la tecnología que los proveedores de servicios de pago utilizarán para verificar los pagos; tales como los sensores de huellas digitales Touch ID, o el software de reconocimiento facial Face ID de Apple Inc. en sus iPhones. El hecho de realizar el proceso de pago sin fricciones podría determinar cuáles proveedores tienen éxito, y cuáles no.

‘Estamos ayudando a que la industria se desplace hacia la biometría como un método preferido’, dice Mark Nelsen, vicepresidente de Visa Inc. ‘Los clientes se están sintiendo más cómodos con esas soluciones y son nuestro método preferido también’. Otra compañía que espera sacar provecho del cambio es Veridium, una firma de biometría de Boston. ‘Hemos construido nuestra compañía en base a intentar que la persona no cambie la forma en que interactúa con la tecnología demasiado radicalmente’, explica el jefe ejecutivo James Stickland. ‘Podría conectar Touch ID o Face ID, y eso es fantástico, porque la gente está acostumbrada a eso’.

Veridium también proporciona una tecnología de autentificación denominada 4 Fingers TouchlessID que convierte los smartphones, incluso los modelos más antiguos, en escáneres de huellas digitales. La facilidad de uso será primordial para las compañías del sector de servicios de pago y biometría. Los vendedores y los proveedores de servicios de pago ‘tienen que cumplir requisitos en lo que respecta al fraude y ofrecer una buena experiencia de usuario’, indica Frances Zelazny, jefa de marketing de Bio- Catch, una firma con sede en Boston. ‘Si no pueden manejar el fraude, desaparecerán’, asegura Zelazny. ‘Y si no pueden manejar la experiencia de usuario, desaparecerán’, porque los consumidores no los utilizarán. Tras bambalinas, BioCatch y otras compañías de biotecnología están trabajando en una tecnología llamada biometría del comportamiento.

Esta permite que los vendedores y los proveedores de servicios de pago analicen las acciones y hábitos de los usuarios para determinar si se debería considerar válida una transacción. Los criterios incluyen si la transacción está de acuerdo con el patrón de gastos habitual del usuario, si se hizo desde un lugar conocido, o si está destinada a alguien que a menudo recibe pagos de ese usuario. ‘Con los dispositivos de pantalla táctil tenemos muchos sensores, así es que podemos concluir cómo usted golpea, la presión que ejerce sobre la pantalla, cuánto del dedo dejaría en el botón mientras hace una pausa antes del siguiente’, indica el Dr. Neil Costigan, gerente general de BehavioSec, una firma de biometría del comportamiento.

‘No tanto lo que está haciendo, sino cómo lo está haciendo’. Las pautas de la Unión Europea estipulan que los pagos de 30 a 500 euros estarán exentos de la autentificación de múltiples factores si se considera que son lo suficientemente seguros; una decisión que la biometría del comportamiento puede ayudar a tomar. Esas tecnologías también se pueden utilizar, en algunas circunstancias, en lugar de la biometría física como una de las tres pruebas que se requieren para autentificar una transacción. Los procesos de verificación más seguros, más fluidos, minimizan las falsas alarmas cuando las tarjetas son rechazadas, por lo tanto reducen el abandono de compras. Sin embargo, las soluciones biométricas enfrentan barreras para su adopción.

Stickland, de Veridium, señala: ‘La educación de las personas es probablemente el elemento de utilización más inmaduro. El usuario final tiene que ser más consciente’. ‘Lo que nos preocupa es el conocimiento del consumidor’, dice Nelsen de Visa. ‘Sabemos que el consumidor no tiene idea realmente de lo que significa esta regulación’. Y agrega: ‘Puesto que hay cientos de millones de clientes que hacen pagos en línea, y millones de comerciantes que los reciben, las tecnologías más antiguas no van a desaparecer de la noche a la mañana’.

Umbral de una década

Mientras tanto, aun cuando los consumidores adopten la biometría, un pleno despliegue de la tecnología puede que tome algún tiempo. ‘Parte del desafío ha sido la falta de entusiasmo. Hemos visto eso con el chip y PIN en EE.UU.’, asegura Stickland, al referirse a la pesada transición de la industria de tarjetas al alejarse de la exigencia de pagos basados en la firma.

Como resultado, precisa, el alejarse de las tarjetas de plástico —y desplazarse hacia la autentificación en base al teléfono móvil— es ‘probablemente un trayecto de 10 años, no uno de dos años. Pero creo que el plástico habrá desaparecido por completo en 10 años’. Las contraseñas también estarán con nosotros por bastante tiempo. Nielsen indica que los sistemas biométricos que ya están instalados todavía utilizan contraseñas como apoyos para la autentificación.

‘La única forma de deshacerse de las contraseñas es tener un número de biometría, por lo tanto si uno falla, puede utilizar otro’, explica. ‘Empezaremos a ver un mayor uso de la biometría para verificar la identidad… Usted se va a aproximar al mesón, va a utilizar el reconocimiento facial para iniciar el pago, y eso es todo’. (El Mercurio)