Pablo García: “En el sistema de información de deudores que tenemos hoy en Chile hay un área ciega”

Pablo García: “En el sistema de información de deudores que tenemos hoy en Chile hay un área ciega”

La autoridad explica las razones por las que hay que estar atentos a la evolución del mercado inmobiliario para arriendo, y llama a avanzar en un sistema de deuda consolidada.

Respecto al proyecto de fraudes con tarjetas, dice que hay que equilibrar los incentivos para que todas las partes sean diligentes.

El Banco Central (BC) entregó esta semana su Informe de Estabilidad Financiera (IEF), el que tuvo un foco especial en el mercado de compra de viviendas para arriendos, es decir, como inversión. Esto, en particular por el aumento de personas que están entrando en ese mercado tomando préstamos con instituciones que no reportan estos créditos, lo que podría provocar riesgos en el sistema. Por ello, el consejero Pablo García enfatiza en esta entrevista la necesidad de que exista un sistema consolidado de deudas. Además, toca otros temas clave de las últimas semanas, como el proyecto de ley de fraudes con tarjetas, el cambio al sistema de medios de pagos y la polémica del INE.

En el IEF mencionan como uno de los principales riesgos para la economía mundial una corrección abrupta del apetito por riesgo. ¿Ese riesgo se ha incrementado con la mayor expansividad en las economías desarrolladas?

—Más que las condiciones monetarias dadas por los bancos centrales, lo que uno observa son las fluctuaciones en el apetito por riesgo, es decir, la disposición de los mercados financieros internacionales, de los intermediarios financieros grandes en el mundo, a tomar más riesgo y, por lo tanto, aumentan más la valoración de los activos más riesgosos -como los bonos de alto riesgo y las acciones, y que frente a algún episodio de turbulencia haya un retiro rápido de ese apetito y se produzca un shock algo mayor en estas variables.

Un poquito de eso lo vimos a fines del año pasado, cuando había un cierto mensaje de la Reserva Federal (Fed) de que la tasa de interés iba a seguir subiendo y se produjo un pequeño pánico en las bolsas, que cayeron fuertes y los spread subieron. Ahí, la Fed inmediatamente cambio el discurso. Lo interesante es que si se ven los distintos precios de los activos en el mundo, todos han vuelto más o menos a donde estaban antes de ese episodio de pequeña turbulencia, salvo las tasas de interés de largo plazo que se quedaron abajo. ¿Puede reaccionar la Fed a una turbulencia mayor?

—Está la expectativa de que la Fed va a seguir con tasas muy bajas. Eso demuestra que hay una cierta capacidad de reacción porque todavía la inflación sigue baja, por lo que hay espacio para que los bancos centrales sigan con políticas expansivas. Ahora, si se tiene un episodio, por ejemplo, de súbito incremento de la inflación que ponga en una especie de contradicción la necesidad de mantener una política monetaria expansiva, con estas altas valoraciones, se puede producir un shock financiero mayor.

Con las tasas bajas es muy barato endeudarse, lo que ha hecho atractivo el negocio de la compra de inmuebles. ¿Cuál es el punto que el BC quiere hacer al alertar respecto a la compra de bienes raíces?

—Nosotros lo que planteamos respecto al endeudamiento de los hogares son varias cosas. Primero, no estamos planteando que hoy exista alguna situación inminente, sino que hablamos de un escenario más tensionado que, por ejemplo, puede originar por un shock internacional financiero, donde la economía chilena se vea resentida y tengamos un aumento del desempleo. Hay un segmento bastante importante de personas que ha tomado más de una hipoteca para comprar bienes raíces para arrendar, que va a verse en problemas para cumplir con sus obligaciones, sea porque ya no reciben el arriendo o porque los precios de las viviendas cayeron y, por lo tanto, en términos de su percepción de riqueza, son más pobres. Nosotros levantamos el tema de que aquí hay que tener cuidado, desde el punto de vista de cuáles son los riesgos que uno está tomando al realizar ese tipo de inversiones, en el escenario que haya elementos que sean más negativos en el futuro.

¿Las personas no han sido conscientes de que los bienes raíces también tienen riesgo?

—El rol del IEF es informar al público de que estos riesgos existen, porque nosotros no podemos dar una asesoría individual, sino que tenemos que dar una comunicación general de que estos riesgos existen. Que no hayamos tenido episodios de turbulencias financieras severas desde hace algunos años, no significa que no van a ocurrir nunca.

Ustedes alertaron también por la falta de información que tiene el sistema respecto de algunos de esos créditos.

—En el sistema de información de deudores que tenemos hoy en Chile hay un área ciega y, tal como lo presentó el presidente (Mario Marcel), hay algunos oferentes de crédito hipotecario que resaltan como una virtud de su producto que no está reportado en el resto del sistema de endeudamiento. Entonces, hay gente que puede endeudarse por múltiples fuentes distintas sin que los que están dándole el crédito sepan. Eso puede ser un incentivo para la toma excesiva de riesgos, porque los originadores de crédito no están al tanto, porque no hay información y el deudor puede pecar de optimista. ¿Hay que hacer cambios en la regulación para evitar esto?

—Nosotros hemos empujado por un buen tiempo que es necesario tener un sistema consolidado de información de deudores, lo que en un minuto era muy relevante por el lado de la deuda de consumo, lo que se ha ido resolviendo. Pero por el lado hipotecario creemos que sí hay un tema donde es importante que tanto los originadores de crédito como los deudores tengan visible el grado de riesgo objetivo que existe.

¿Esto está empujando al alza los precios?

—No estamos hoy en una situación en la que los precios de las viviendas estén evolucionando fuera de sus fundamentales. Acá hay dos tendencias que son esperables: una es el hecho de que tenemos más inmigración, que en general son personas que vienen con poco patrimonio inicial, por lo que van a tener mayor demanda por arriendos. Y lo segundo es que el precio de arriendo de viviendas ha venido subiendo producto de que Chile ha ido aumentando su nivel de ingresos, lo que lleva a precios de viviendas más altos. Además, hay mayores incentivos para arrendar en los cohortes más jóvenes.

¿Los bancos también tienen que hacer más para tener más información?

—Todos los ámbitos que, en términos normativos y legislativos, permitan tener una mejor información respecto de la situación efectiva de endeudamiento de las personas, para que ellas tengan responsabilidad en los riesgos que toman, y los originadores de crédito también, son bienvenidas. Es evidente que hay que avanzar y está en este ámbito de la información consolidada de deudores.

¿Cómo ve los últimos acontecimientos de la guerra comercial?

—Creo que es indudable que se ha visto un incremento en los riesgos, cuando los debates o las negociaciones son exclusivamente bilaterales en temas tan importantes como estos, que tienen externalidades al resto del mundo, es peligroso porque hay mucha probabilidad de error y de accidentes en los enfoques multilaterales regionales.

¿Qué le parecen las reuniones de Hacienda con actores del sistema de pagos para llevar adelante el modelo de cuatro partes?

—Hay una transición de la organización industrial, esta transición, a mi entender, no requiere cambios legales, sino que los participantes del sistema se vayan acomodando a la nueva normativa. Eso implica participación de todos los actores, Transbank y bancos, y es bueno que el Ejecutivo juegue el rol de coordinar este proceso. En el fondo, permite que haya un espacio de discusión para ver los problemas que puedan surgir. Tengo la esperanza de que sea conducido de manera eficiente para tener esto funcionando sin ningún problema.

¿Cómo evalúa el proyecto de ley de fraudes con tarjetas?

—Primero, es importante que se resuelva el vacío legal que existe hoy. Segundo, esto se da en el contexto en que tenemos un sistema de pagos con cuatro partes y, por tanto, es importante que cada una de esas partes tenga correctamente internalizada la necesidad de ser diligente con los riesgos que enfrenta. La diligencia para el correcto cuidado del tarjetahabiente con las claves y credenciales no se logra solamente con buenas intenciones, sino que con incentivos. Se va a tener más cuidado si se sabe que hay cierto plazo para denunciar un hecho, o si tienes que pagar un deducible. Es importante, pero eso no significa que la gente se comporte mal porque sí, hay que dar incentivos para que haya diligencia en el cuidado de las claves. Como está el proyecto ahora, nos da la impresión que está todo sesgado hacia la responsabilidad del emisor, y podría llevar a que el tarjetahabiente pudiera ser muy descuidado. Sobre todo, si no hay umbrales, deducibles, si no hay plazos. Eso hay que equilibrarlo.

Recuadro>>RIESGOS TOMADOS POR PERSONAS
‘El rol del IEF es informar al público de que estos riesgos existen, porque nosotros no podemos dar una asesoría individual’.

>>CICLOS FINANCIEROS
‘Que no hayamos tenido episodios de turbulencias financieras severas desde hace algunos años, no significa que no van a ocurrir nunca’.

>>PRECIOS DE VIVIENDAS
‘No estamos hoy en una situación en la que los precios de las viviendas estén evolucionando fuera de sus fundamentales’.

>>VISIÓN DEL INE
‘Nos importa que el INE sea una institución creíble, fuerte, respetada y que provea estadísticas de calidad’.

>>IMPACTO DE SUPUESTA MANIPULACIÓN
‘Esta situación obviamente es preocupante’.

>>DENUNCIA DEL INE
‘Hay que valorar que el INE haya actuado con diligencia al plantear una preocupación legítima de ellos al Ministerio Público’.

>>Autonomía del INE: ‘Debería tener una importancia mayor’

¿Cómo califica la situación alertada por el INE de indicios de manipulación en las cifras del INE y cuándo se enteró?

—Esta situación obviamente es preocupante. Lo central acá es el punto de vista institucional, no el detalle de cómo nos enteramos, ni en qué minuto. Lo central es, primero, que hay mucha información que todavía no está disponible, es parte de la investigación, y nosotros no tenemos información distinta al mercado. Hay que esperar eso para poder dimensionar esta situación. El segundo punto es en relación a la reajustabilidad de la UF: no hay cambios retroactivos al cálculo de la UF. Eso es súper importante para no introducir dudas. Y lo tercero es que tengamos instituciones creíbles y sólidas en la producción de estadísticas. Nosotros somos usuarios de mucha información que produce el INE y tenemos un interés particular en que esas estadísticas estén bien elaboradas y sean creíbles. Tenemos interés como usuario y cliente de que esto se resuelva de una forma que fortalezca a las instituciones. El director del INE se enteró el lunes 6 de mayo, el martes 7 fue a la fiscalía, pero ustedes tuvieron la RPM el 8, sin conocer la información. ¿No era relevante haber tenido esa información antes de la reunión?

—Hay que valorar que el INE haya actuado con diligencia al plantear una preocupación legítima de ellos al Ministerio Público. El resto, son temas de segundo orden. Acá lo importante es el fortalecimiento de las instituciones y la credibilidad de las estadísticas.

¿No era necesario que el INE les contará?

—Son temas de segundo orden, el foco no debiera estar ahí.

¿Están trabajando para ayudarles?

-No tenemos información adicional, no tenemos una participación ni diálogo especial por este tema. ¿Qué opinión tienen del INE?

—Nos importa que el INE sea una institución creíble, fuerte, respetada y que provea estadísticas de calidad. Nos han llamado varias veces a dar opiniones respecto a los proyectos de ley de autonomía del INE. Creemos que es un tema importante. Ha pasado mucho tiempo, lo que demuestra que es un tema que ha quedado quizás soslayado, y debería tener una importancia mayor.

¿Es necesaria la UF?

—Estamos en una situación de credibilidad de la meta de inflación que es súper alta. Los precios implícitos en bonos en UF y pesos a 30 años están en el 3%. En los últimos 20 años ha promediado un 3% y los precios implícitos dicen que para los próximos 30 también estará en ese promedio. Son 50 años, medio siglo de estabilidad monetaria. Se podría decir, entonces, que en ese mundo no es necesario tener un indexador. Pero nadie obliga a usarlo. Lo que sí, continuamos teniendo una característica en nuestro sistema financiero: muchas de las obligaciones que los inversionistas institucionales tienen con el público, a la hora de proveer por ejemplo rentas vitalicias, pensiones, seguros de vida, están indexadas a la UF, porque eso permite que las personas naturales que han ahorrado no estén expuestas al riesgo de inflación.

Eso es algo positivo, pero implica que los inversionistas institucionales tienen una gran demanda por instrumentos para cubrirse en UF. Generalmente los ahorrantes buscan protegerse del riesgo inflacionario, basta ver las crisis financieras en América Latina, donde los ahorrantes siempre terminan perjudicados. Y si se ven perjudicados durante mucho tiempo, se van a la informalidad, al dólar, y hay gente que termina toda su vida con cero relación formal con el mercado financiero. (La Tercera)