Reforma tributaria: Clapes UC calcula que subir a 19% el impuesto digital recaudaría US$ 200 millones adicionales.

Reforma tributaria: Clapes UC calcula que subir a 19% el impuesto digital recaudaría US$ 200 millones adicionales.

Hoy la reforma tributaria comienza a tomarse vacaciones. Durante la tarde se llevará a cabo la última reunión de la mesa técnica entre el gobierno y la oposición, con miras a acercar posiciones de cara a la votación de la idea de legislar en marzo. Las conversaciones se retoman el 27 y 28 de febrero.

Si bien el foco de debate al interior del grupo ha sido principalmente la reintegración y la recaudación de la boleta electrónica, hay otros tópicos secundarios que coparon la discusión en la comisión de Hacienda de la Cámara. Uno de ellos es el Impuesto a los Servicios Digitales (ISD), que el proyecto fija en 10% para los servicios provistos por plataformas extranjeras y que son consumidas por residentes en Chile. En esta categoría caen por ejemplo Netflix y Spotify.

Gremios como la CPC, las cámaras de comercio de Santiago y Nacional y Amcham plantearon subirlo a 19% e igualarlo con el IVA. Propuesta que comparten en Clapes UC.

El director alterno del centro de estudios, Leonardo Hernández, profundiza en la recomendación, la que de prosperar inyectaría US$ 200 millones adicionales por año a la recaudación fiscal.

– ¿Cuál es la racionalidad de subir el ISD a 19%?
– En Clapes proponemos que se identifique claramente el hecho gravado. Si éste corresponde a consumo -ejemplo Netflix, Spotify- entonces debe cobrarse el IVA (más aranceles si se trata de una importación). La racionalidad es que al no subir el impuesto se genera una distorsión tributaria en favor de los servicios digitales. Por ejemplo, un video club pagaría IVA y Netflix un impuesto menor.

Otros servicios que pueden asimilarse a servicios profesionales deberían pagar los impuestos correspondientes (impuesto a la renta), para dejarlos en igual pie que servicios equivalentes que se prestan no vía plataformas digitales (ejemplo, servicios de corretaje o servicios médicos).

– ¿Qué tipo distorsiones genera que se cobre un 10% y no el IVA, como a otros servicios?
– Si no se iguala la carga tributaria se estaría dando una ventaja competitiva artificial a algunos sectores. La competencia debe llevar a que gane el más eficiente, quien puede cobrar menos por sus servicios, pero esa eficiencia debe ser real y no basarse en una menor carga tributaria.

– ¿Pueden existir dos impuestos paralelos al consumo? Hay quienes plantean que el impuesto a los servicios digitales es en la práctica un gravamen al consumo ya que el proveedor del servicio podrá aumentar los precios para recuperar el 10% que entrega al Fisco.
– Un impuesto al consumo puede llevar a un alza en los precios respecto de la situación inicial. Lo importante es que si otras actividades (por ejemplo, arriendo de películas) pagan 19%, ¿por qué aquellas que utilizan tecnologías específicas (streaming) van a pagar menos? Si se quiere “subsidiar” el uso de estas tecnologías -lo cual puede tener alguna lógica- esto debería explicarse claramente.

– ¿Cuánto podría recaudar adicionalmente subir a 19% el impuesto e igualarlo al IVA?
– No sabemos cómo hizo el cálculo de recaudación el Ministerio de Hacienda, pero partiendo de sus estimaciones y como una primera aproximación estaríamos hablando de unos US$ 200 millones adicionales por año.

– Al margen de los impuestos digitales, ¿qué otros temas consideran son perfectibles dentro del proyecto?
– En general se podría avanzar más en simplificar el sistema tributario, eliminando exenciones y cualquier régimen de excepción que pueda usarse como resquicio para eludir impuestos (renta presunta, por ejemplo). Estas exenciones fomentan la ingeniería tributaria, la que es inequitativa, regresiva e ineficiente desde una perspectiva económica. De igual manera podría avanzarse en igualar el impuesto al diésel con el de las bencinas, toda vez que el objetivo de ambos es penalizar la contaminación. (Diario Financiero)