Retail Educa

El consumidor informado siempre podrá tomar mejores decisiones de compra, las que redundarán en que, haciendo buen uso de su crédito, conseguirá sacar el máximo provecho de esta herramienta. Por este motivo, a continuación se ofrecen una serie de instrumentos que esperamos, sean de utilidad para todas las personas que deseen aprender a hacer un correcto uso de su tarjeta de crédito.

Porque el acceso al crédito es una herramienta que puede tener múltiples beneficios si hacemos un correcto uso de ellas, a continuación, ofrecemos una serie de consejos prácticos.

Sobre la decisión de compra.

– Compare el valor del crédito en diferentes locales, consultando el mismo monto y número de cuotas.

– Evalúe lo conveniente del crédito, comparando lo que cuesta el bien o servicio al contado y lo que terminará pagando a crédito.

– Use el crédito sólo para compras realmente necesarias o para inversiones que signifiquen un ahorro posterior.

– Decida con anticipación qué es exactamente lo que necesita comprar y cuánto puede gastar. No compre por impulso o presión.

– Trate de dar el mayor abono o pie posible. Esto permite reducir el número de cuotas u obtener cuotas de menor valor.

– Priorice entre aquellos bienes esenciales y aquellos que no lo son.

 

Sobre los gastos

– Destine un monto mensual al ahorro, aunque sea pequeño.

– Mantenga un presupuesto actualizado con todos sus ingresos, gastos y compromisos financieros.

– Evalúe caso a caso la necesidad de endeudarse.

– Procure entender la información comercial asociada a su deuda. Si no la comprende, pregunte.

– Evite pagar la cuota mínima. En lo posible busque la forma de extinguir la deuda lo más rápido posible.

– Maneje, dentro de sus posibilidades, un fondo para emergencias.

 

Sobre el pago

– Evite pagar deudas con otra tarjeta de crédito.

– Si es necesario, repacte sus deudas.

– Si mantiene diferentes tarjetas y créditos, intente consolidarlos todos en uno o dos lugares, privilegiando la menor tasa y el mayor plazo.

– Pague sus tarjetas y compromisos financieros dentro de los plazos definidos.

– Informe a tiempo cualquier cambio relacionado con sus datos personales. Así siempre podrá recibir sus cuentas a tiempo.

En el mundo financiero existe un sinnúmero de términos técnicos que sirven para definir usos, funciones y tipos de créditos. Por ello, a continuación ofrecemos un breve diccionario de terminología técnica para consumidores.

Tarjeta de crédito

Documento o plástico emitido por una casa comercial, respaldado por el correspondiente contrato, que permite disponer de una línea de crédito para ser usada como medio de pago en la compra de bienes y/o servicios en aquellos establecimientos habilitados (la misma casa comercial o comercios adheridos). Por tratarse de una herramienta que permite disponer del crédito, contiene elementos de seguridad destinados a resguardar al titular de posibles fraudes.

La mayoría de los emisores de tarjetas de crédito están trabajando para que un futuro cercano, la tarjeta sea aún más segura, para lo cual al momento de efectuar una compra se deberá usar una clave secreta.

Comisiones

Son los costos asociados a las tarjetas de crédito por concepto de mantención o administración, que generalmente es cobrada sólo si existe un saldo por pagar y/o se han efectuado transacciones en el período. Además, la mayoría de las casas comerciales aplica comisiones por la prestación de servicios adicionales, como compras en cuotas, avances en efectivo, uso de cajeros automáticos, entre otros.

Cabe destacar que la ley permite al emisor de la tarjeta de crédito el cobro de estos cargos.

Cupo disponible

Es el monto aún no utilizado en la línea de crédito del tarjeta habiente que aún puede utilizar para efectuar compras, pagar servicios y obtener avances en efectivo.

Seguros asociados

Las tarjetas de crédito pueden tener asociados los siguientes seguros:

– Seguro desgravamen: Se trata de un seguro asociado al crédito, de tal forma que si el titular fallece, el total de la deuda queda cancela, sin que los familiares deban incurrir en gastos.

– Seguro de desempleo, incapacidad temporal y/o enfermedades graves: Estos seguros cubren la deuda contraída con el emisor en caso de desempleo involuntario, incapacidad temporal o de alguna enfermedad grave del titular, generalmente con una cobertura máxima por evento.

– Seguro de fraude: La legislación establece que, sin necesidad que los usuarios contraten un seguro, los bancos deberán hacerse cargo de reponer el dinero en casos de extravío, hurto, robo o fraude de tarjetas de crédito, débito, prepago, o cualquier otro sistema similar, además de los fraudes en transacciones electrónicas. En caso que el banco estime que hubo dolo o culpa grave del usuario, puede iniciar un proceso judicial, y una vez que termine ese proceso, se define si se repone o no el dinero total.

Tasa de interés

Es la compensación que espera recibir el que entrega un crédito. En el caso de las tarjetas de crédito, el que presta es el emisor de dicha tarjeta (casa comercial), y la tasa corresponde a un porcentaje del crédito otorgado. Dicho interés no puede exceder de la Tasa Máxima o Tasa Máxima Convencional por invertir.

Tasa de interés máxima convencional

Es el límite superior que puede alcanzar la tasa de interés y corresponde a un 50% más que el Interés Corriente. Es fijada por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras y la trasgresión a este límite está sancionada por la ley 18.010 (Artículo 6).

Avance en efectivo

Es un retiro de dinero en efectivo efectuado con la tarjeta de crédito, el que, generalmente, se obtiene del cupo disponible. Este avance se paga en según las cuotas y el interés pactados con el emisor.

Estado de cuenta

Documento periódico a través del cual el emisor de la tarjeta informa detalladamente al cliente acerca de los movimientos u operaciones realizadas en un período de tiempo determinado (generalmente 30 días), llamado Periodo de Facturación.

El Estado de Cuenta debe informar al menos: Nombre del titular y número de la tarjeta; fecha del estado; fecha de vencimiento y monto mínimo de pago; detalle de las compras o usos de servicios, registrados en el período informado, que indique el nombre del establecimiento, la fecha y el monto; avances otorgados (fecha y monto); intereses (tasa, monto y período sobre el que se aplican); otros cargos (concepto y monto); pagos efectuados por el titular (fecha y monto); saldo adeudado a la fecha y monto disponible y tasa de interés que rige para el período siguiente.

Pago mínimo

Algunas tarjetas cuentan con la opción de efectuar un pago mínimo mensual, que es menor que el pago total facturado en el período. Lo que se debe tener claro es que la diferencia entre los facturado y lo pagado, genera una nueva deuda (revolving). Siempre es recomendable pagar el monto total de la deuda facturada en el período, salvo que existan condiciones particulares que no lo permitan.

Crédito rotatorio (revolving)

Al cancelar el pago mínimo establecido en el Estado de Cuenta, se genera un saldo (diferencia entre lo facturado y lo pagado), que origina una nueva deuda (revolving) a la que se le aplica la tasa de interés vigente para el nuevo período y se suma al saldo de deuda de esta modalidad, correspondientes a los períodos anteriores, si existieren. Esta deuda puede ser pagada por el cliente de manera diferida en el tiempo.

Morosidad

Se incurre en morosidad, cuando un cliente no paga su cuenta en la fecha de vencimiento de la misma. Si se paga un monto que no alcanza a cubrir el total facturado en el período, la diferencia no pagada pasará a constituir un monto en mora, salvo que se utilice la fórmula del revolving.

El emisor de la tarjeta está facultado legalmente para cobrar intereses sobre el monto adeudado y gastos de cobranza en que incurra. Por ello es importante no atrasarse en los pagos. Si tiene algún apuro, lo más recomendable es refinanciar su deuda.

Los montos y condiciones que los emisores pueden cobrar por concepto de gastos de cobranza, se encuentran regulados por la Ley de Protección de Derechos de los Consumidores (Ley 19.496)

Endeudamiento

Es la suma de los compromisos de pago adquiridos que deben estar considerados en el presupuesto familiar.

Sobreendeudamiento

El sobreendeudamiento se produce cuando se adquieren muchos compromisos de pago que finalmente no se pueden cumplir por diferentes motivos. Muchas veces esta situación ocurre por el uso de varias tarjetas de crédito, lo que dificulta la capacidad para cubrir el pago mensual de cada una de ellas.

En el mundo financiero existe un sinnúmero de términos técnicos que sirven para definir usos, funciones y tipos de créditos. Por ello, a continuación ofrecemos un breve diccionario de terminología técnica para consumidores.

Tarjeta de crédito

Documento o plástico emitido por una casa comercial, respaldado por el correspondiente contrato, que permite disponer de una línea de crédito para ser usada como medio de pago en la compra de bienes y/o servicios en aquellos establecimientos habilitados (la misma casa comercial o comercios adheridos). Por tratarse de una herramienta que permite disponer del crédito, contiene elementos de seguridad destinados a resguardar al titular de posibles fraudes.

La mayoría de los emisores de tarjetas de crédito están trabajando para que un futuro cercano, la tarjeta sea aún más segura, para lo cual al momento de efectuar una compra se deberá usar una clave secreta.

Comisiones

Son los costos asociados a las tarjetas de crédito por concepto de mantención o administración, que generalmente es cobrada sólo si existe un saldo por pagar y/o se han efectuado transacciones en el período. Además, la mayoría de las casas comerciales aplica comisiones por la prestación de servicios adicionales, como compras en cuotas, avances en efectivo, uso de cajeros automáticos, entre otros.

Cabe destacar que la ley permite al emisor de la tarjeta de crédito el cobro de estos cargos.

Cupo disponible

Es el monto aún no utilizado en la línea de crédito del tarjeta habiente que aún puede utilizar para efectuar compras, pagar servicios y obtener avances en efectivo.

Seguros asociados

Las tarjetas de crédito pueden tener asociados los siguientes seguros:

– Seguro desgravamen: Se trata de un seguro asociado al crédito, de tal forma que si el titular fallece, el total de la deuda queda cancela, sin que los familiares deban incurrir en gastos.

– Seguro de desempleo, incapacidad temporal y/o enfermedades graves: Estos seguros cubren la deuda contraída con el emisor en caso de desempleo involuntario, incapacidad temporal o de alguna enfermedad grave del titular, generalmente con una cobertura máxima por evento.

– Seguro de fraude: La legislación establece que, sin necesidad que los usuarios contraten un seguro, los bancos deberán hacerse cargo de reponer el dinero en casos de extravío, hurto, robo o fraude de tarjetas de crédito, débito, prepago, o cualquier otro sistema similar, además de los fraudes en transacciones electrónicas. En caso que el banco estime que hubo dolo o culpa grave del usuario, puede iniciar un proceso judicial, y una vez que termine ese proceso, se define si se repone o no el dinero total.

Tasa de interés

Es la compensación que espera recibir el que entrega un crédito. En el caso de las tarjetas de crédito, el que presta es el emisor de dicha tarjeta (casa comercial), y la tasa corresponde a un porcentaje del crédito otorgado. Dicho interés no puede exceder de la Tasa Máxima o Tasa Máxima Convencional por invertir.

Tasa de interés máxima convencional

Es el límite superior que puede alcanzar la tasa de interés y corresponde a un 50% más que el Interés Corriente. Es fijada por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras y la trasgresión a este límite está sancionada por la ley 18.010 (Artículo 6).

Avance en efectivo

Es un retiro de dinero en efectivo efectuado con la tarjeta de crédito, el que, generalmente, se obtiene del cupo disponible. Este avance se paga en según las cuotas y el interés pactados con el emisor.

Estado de cuenta

Documento periódico a través del cual el emisor de la tarjeta informa detalladamente al cliente acerca de los movimientos u operaciones realizadas en un período de tiempo determinado (generalmente 30 días), llamado Periodo de Facturación.

El Estado de Cuenta debe informar al menos: Nombre del titular y número de la tarjeta; fecha del estado; fecha de vencimiento y monto mínimo de pago; detalle de las compras o usos de servicios, registrados en el período informado, que indique el nombre del establecimiento, la fecha y el monto; avances otorgados (fecha y monto); intereses (tasa, monto y período sobre el que se aplican); otros cargos (concepto y monto); pagos efectuados por el titular (fecha y monto); saldo adeudado a la fecha y monto disponible y tasa de interés que rige para el período siguiente.

Pago mínimo

Algunas tarjetas cuentan con la opción de efectuar un pago mínimo mensual, que es menor que el pago total facturado en el período. Lo que se debe tener claro es que la diferencia entre los facturado y lo pagado, genera una nueva deuda (revolving). Siempre es recomendable pagar el monto total de la deuda facturada en el período, salvo que existan condiciones particulares que no lo permitan.

Crédito rotatorio (revolving)

Al cancelar el pago mínimo establecido en el Estado de Cuenta, se genera un saldo (diferencia entre lo facturado y lo pagado), que origina una nueva deuda (revolving) a la que se le aplica la tasa de interés vigente para el nuevo período y se suma al saldo de deuda de esta modalidad, correspondientes a los períodos anteriores, si existieren. Esta deuda puede ser pagada por el cliente de manera diferida en el tiempo.

Morosidad

Se incurre en morosidad, cuando un cliente no paga su cuenta en la fecha de vencimiento de la misma. Si se paga un monto que no alcanza a cubrir el total facturado en el período, la diferencia no pagada pasará a constituir un monto en mora, salvo que se utilice la fórmula del revolving.

El emisor de la tarjeta está facultado legalmente para cobrar intereses sobre el monto adeudado y gastos de cobranza en que incurra. Por ello es importante no atrasarse en los pagos. Si tiene algún apuro, lo más recomendable es refinanciar su deuda.

Los montos y condiciones que los emisores pueden cobrar por concepto de gastos de cobranza, se encuentran regulados por la Ley de Protección de Derechos de los Consumidores (Ley 19.496)

Endeudamiento

Es la suma de los compromisos de pago adquiridos que deben estar considerados en el presupuesto familiar.

Sobreendeudamiento

El sobreendeudamiento se produce cuando se adquieren muchos compromisos de pago que finalmente no se pueden cumplir por diferentes motivos. Muchas veces esta situación ocurre por el uso de varias tarjetas de crédito, lo que dificulta la capacidad para cubrir el pago mensual de cada una de ellas.

Antes de tomar la decisión de comprar en cuotas es importante informarse de las condiciones de éstas y del valor que se pagará por el producto. Para hacer más simple esta operación, ponemos a disposición de los consumidores una calculadora que permitirá entender cómo opera este proceso.

Antes de tomar la decisión de comprar en cuotas es importante informarse de las condiciones de éstas y del valor que se pagará por el producto. Para hacer más simple esta operación, ponemos a disposición de los consumidores una calculadora que permitirá entender cómo opera este proceso.

Ver Calculadora

*Simulación exclusivamente referencial.

Porque el acceso al crédito es una herramienta que puede tener múltiples beneficios si hacemos un correcto uso de ellas, a continuación ofrecemos una serie de consejos prácticos. Compre en sitios web que cumplan con lo protocolos de seguridad:

– Verifique que el sitio web al que ingresa tenga al inicio del buscador un candado, esto ayudará a que su información este más segura. Otro protocolo de seguridad que debe verificar es la “S” al final del http, que aparecerá de la siguiente manera: https//… ¡Así su información personal y bancaria quedará cifrada! Dificultando el fraude.

Cierre la sesión de su cuenta en el computador:

No deje su sesión abierta en ningún lado ni utilice la opción “recordar contraseña”, ya que si el computador no es de uso personal puede correr riesgos y en caso que le roben el celular tendrán acceso instantáneo a sus cuentas.

No haga clic en cualquier link:

Evite presionar links en correos y anuncios desconocidos.

No todas la redes wifi son seguras:

Utilice redes wifi seguras para realizar transacciones, evitando las redes públicas.

Conozca sus derechos y deberes como comprador:

Infórmese sobre las políticas de privacidad y devolución antes de comprar.

No olvide revisar sus Estado de Cuenta:

Revise su Estado de Cuenta cada cierto tiempo, en caso de cualquier cobro extra.

Evite fraudes online

Con el fraude online los estafadores buscan robar datos y claves para sacar dinero de las cuentas. Una de las formas más comunes es que enviar un mail, con un diseño muy parecido a una entidad financiera, invitando a abrir un enlace o descargar un archivo. Ningún banco o entidad financiera envía mails con enlaces y jamás pedirán, a través de este medio, sus datos personales. Si ya hizo clic e ingresó sus datos, debería: llamar de inmediato a la institución financiera, bloquear su cuenta y tarjetas y cambiar sus claves de acceso. Además debe revisar frecuentemente su app para detectar cualquier movimiento sospechoso o inusual.

Cuide sus tarjeta de clonaciones

Una de las clonaciones que más ha crecido es la de los skimmers en las máquinas, donde desliza la tarjeta para pagar un producto o servicio. En este caso, los estafadores hacen lo siguiente: cambian el equipo real por uno adulterado, por lo que en cada transacción se roba la información de la banda magnética de la tarjeta y el PIN. Por eso, siempre trate de utilizar el chip o sistema contactless de su tarjeta de crédito para que no tenga este tipo de problemas. Si nota algo raro en la banda magnética de la máquina, le recomendamos bloquear de inmediato la tarjeta y dar aviso al banco o entidad financiera emisora de su tarjeta para evitar riesgos.

Fuente: Edu

¿Por qué son necesarios los seguros?

Comprar un seguro no es un gasto, al contrario, debe verse como una inversión dirigida a salvaguardar el bienestar propio y de la familia, así como un medio que permite contar con un verdadero respaldo frente a situaciones inesperadas.

Uno de los problemas en la planeación financiera surge de acontecimientos no deseados que pueden romper el flujo de ingresos del individuo, es decir, un imprevisto puede imposibilitarnos el mantener el nivel de ingresos por nuestro trabajo, lo que provocará un efecto negativo en el bienestar familiar. Algunos son riesgos que no podemos predecir cuando sucederán y otros que estamos seguros se realizarán, pero que en ocasiones no se les da la suficiente importancia, ejemplo:

  • Muerte prematura
  • Incapacidad física
  • Retiro de las actividades productivas

Una forma para disminuir o eliminar el efecto negativo de estos imponderables son los seguros, los cuales consisten en un sistema que permite prever las consecuencias económicas de los hechos futuros o inciertos, cuya eventual realización teme el asegurado y, por tanto, busca anular totalmente sus efectos o remediarlos en gran medida.

Existen 5 tipos de seguros básicos que hay que evaluar:

  1. Seguros de Gastos Médicos Mayores
  2. Seguro de automóvil
  3. Seguro de casa, robo, desastres, protección familiar
  4. Seguro de vida
  5. Seguro para el retiro o renta vitalicia

La razón para contratar un seguro radica en que nos protege contra alguna contingencia que se presenta en diversas etapas de nuestra vida:

Seguros después de la muerte beneficiarios. Seguros que protegen a la persona. Seguros para protegen a bienes materiales
a. Vida a. Gastos Médicos Mayores a. Automóvil
b. Gastos funerarios b. Retiro b. Casa
c. Saldos de tarjeta de crédito c. Dotal  

 

Es importante entender las características que un seguro ofrece:

  • Los alcances de su cobertura, suma asegurada y vigencia.
  • El servicio e infraestructura de la compañía aseguradora.
  • El nivel de compromiso de la aseguradora con el cliente, seriedad, rapidez en la atención de siniestros y pago.
  • La calidad moral y profesional del ejecutivo o agente de seguros que atiende.
  • El precio para considerarlo dentro del presupuesto de finanzas personales.¿En qué se beneficia al contratar un seguro?El beneficio se puede ver en dos aspectos:1) Económico: ante la existencia de un siniestro, se recupera inmediatamente el valor del bien o bienes dañados o perdidos.2) Psicológico: se tiene la tranquilidad de que un evento grave no impedirá continuar con una actividad comercial o profesional o modificar el nivel de vida.

 

¿Cómo Cobrar un Seguro?

El primer paso para cobrar un seguro es denunciar el siniestro ante la compañía de seguro, para que se realice el informe de liquidación.

Hay varios pasos que se deben seguir para hacer valer el cobro de un seguro:

  1. Denuncie el siniestro a la compañía de seguros con la que contrató su póliza para que comience el proceso de liquidación. Tenga en cuenta que para algunos tipos de seguros se requiere la constancia inmediata en Carabineros.
  2. Si la póliza ha sido intermediada por un corredor de seguros, contáctelo, pues está obligado a asistirle en el proceso de liquidación.
  3. La liquidación la puede realizar directamente la compañía de seguros o un liquidador externo; esta decisión debe comunicarse al asegurado en un plazo de tres días hábiles contados desde la fecha de la denuncia del siniestro.
  4. El asegurado puede oponerse a que se realice la liquidación directa por parte de la compañía. En ese caso, el asegurado puede solicitar que se designe un liquidador de seguros dentro del plazo de cinco días hábiles contados desde la comunicación de la compañía. Así, la compañía tendrá un plazo de tres días hábiles para designar al Liquidador.
  5. La compañía o el liquidador en un plazo de tres días hábiles, desde iniciada la liquidación, deberán informar al asegurado de las gestiones que le compete realizar  y de todos los antecedentes que requerirá para liquidar el siniestro.
  6. El liquidador debe emitir su informe dentro del plazo más breve, no pudiendo exceder éste los 90 días corridos desde la fecha del denuncio, salvo:

– Seguros Vehículos Motorizados: 60 días.

-Seguros Marítimos Cascos o Avería Gruesa: 180 días
Ambos plazos son corridos y se cuentan a partir de la fecha del denuncio.

  1. Estos plazos podrán prorrogarse por el liquidador en casos fundados, sucesivamente por iguales períodos, lo que tiene que ser comunicado al asegurado y a la Superintendencia, pudiendo esta última dejar sin efecto la ampliación y fijar un plazo determinado para la entrega del informe de liquidación.
  2. El informe de liquidación deberá remitirse al asegurado y asegurador en la misma fecha. Este deberá contener información si procede o no el pago de la indemnización y el monto de ésta.
  3. El asegurado y la compañía tienen el derecho, en un plazo de diez días hábiles de recibido el Informe de liquidación para impugnarlo. En el caso que la liquidación haya sido realizada directamente por la Compañía este derecho será sólo del asegurado.
  4. Impugnado el informe, el liquidador dispondrá de un plazo de cinco días hábiles para responder a la impugnación.

Fuente: SVS

 

Tipos de Seguros

En esta nueva sección, usted podrá encontrar una descripción de los principales tipos de seguros existentes en el mercado y aquellos aspectos a considerar al momento de evaluar su contratación. Asimismo, se entregarán antecedentes relevantes para solicitar el pago de un siniestro.

 

1.- SEGURO DE CESANTIA:

El seguro de cesantía es un tipo de seguro que cubre el pago de un determinado número de cuotas de una deuda en caso de cesantía o desempleo involuntario del asegurado. No cubre causales de renuncia, término de la relación laboral por vencimiento del plazo convenido y el término de un trabajo o servicio que le dio origen.

Este seguro se ofrece, generalmente, en conjunto con determinados tipos de crédito, como los hipotecarios, de consumo, tarjetas de crédito bancarias y comerciales.

Su contratación es de carácter voluntario, sin embargo, es frecuente que al momento de otorgar un crédito las partes puedan convenir su contratación.

Este seguro se puede contratar directamente con una compañía de seguros generales o por medio de corredores de seguros.

¿A quién está dirigido?

Este tipo de seguro está dirigido a aquellos trabajadores dependientes con contrato indefinido. Puede ser contratado para cubrir la pérdida de ingresos de este tipo de trabajadores. Si usted está jubilado o es dueña de casa, no necesita este tipo de seguro.

¿Cómo cobrar este seguro?

En caso de quedar cesante, debe dar aviso y denunciar el siniestro a la compañía dentro del plazo que está indicado en su póliza, adjuntando la documentación que acredite el hecho de haber quedado cesante, esto es, su finiquito.

Para efectos del primer pago del seguro, en general, suelen exigirse los siguientes documentos:

  • Formulario de denuncia de siniestro
  • Finiquito del contrato de trabajo firmado por el ex empleador donde conste la causal de despido
  • Certificado de cotizaciones de AFP con las últimas 12 cotizaciones de fecha posterior al pago reclamado
  • Fotocopia cédula de identidad
  • Declaración jurada ante notario que no tiene contrato vigente a esa fecha
  • Inscripción en el registro municipal de cesantes, o bien, solicitud de cobro del seguro de cesantía emitida por la Administradora de Fondos de Cesantía (AFC)

Para efectos de las cuotas posteriores, debe efectuarse la solicitud respectiva, acreditando mantener la condición de cesantía. Para ello, pueden requerirse los siguientes antecedentes:

  • Formulario de denuncia de siniestro
  • Certificado de pago de subsidio de cesantía o certificado de pago de seguro de cesantía emitido por la AFC
  • Declaración jurada de cesantía  ante notario emitida con fecha posterior a la fecha de vencimiento de la cuota reclamada
  • Certificado original de las últimas cotizaciones de AFP con fecha posterior a la fecha de vencimiento del pago mensual reclamado

 

¿Qué deben tener en cuenta para contratar este seguro?

Antes de firmar la propuesta de seguro, debe tener en claro lo siguiente:

  • Cómo y bajo qué condiciones se renueva el seguro
  • De qué manera se va a reajustar el costo del seguro, en caso de renovación
  • En qué casos el seguro no pagará
  • Los requisitos para cobrar el seguro
  • El periodo de cobertura y vigencia del seguro

La contratación del seguro de cesantía implica tener un contrato laboral vigente, por lo tanto, una persona pensionada no puede contratar este tipo de seguro.

Lea detenidamente y asegúrese de que comprende la propuesta de seguro antes de suscribir el contrato, así como de las condiciones generales de la póliza.

 

Deberes y Derechos de los Asegurados

Al contratar un seguro es necesario tener en cuenta que el Asegurado tiene derechos y deberes.

Como asegurado usted tiene derecho a:

  • Contratar y elegir la cobertura de seguro más conveniente a sus necesidades e intereses, de manera de poder obtener la debida protección que requiera a través de una póliza determinada.
  • Elegir libre y voluntariamente la compañía de seguros que asumirá la cobertura del seguro, como asimismo el intermediario o corredor de seguros que lo asesore al tomar el seguro y durante su vigencia.
  • Acceder a información veraz, oportuna, clara y completa sobre las condiciones que rigen el seguro que está contratando. La información debe comprender los antecedentes necesarios que le permitan conocer y apreciar los aspectos y características básicas del servicio ofrecido.
  • Solicitar copia de la póliza.
  • En caso de tener alguna queja o si quisiera presentar un reclamo sobre la actuación de un fiscalizado, usted puede formular una presentación por escrito dirigida a la oficina de éste, quienes están obligados a tramitar y contestar por escrito las presentaciones que reciban en un plazo que no puede exceder de 20 días contados desde su recepción.

En caso de siniestro, usted tiene derecho a:

  • La liquidación del siniestro.
  • Al pago de la indemnización en caso de ocurrir un siniestro que se encuentre cubierto por la póliza.
  • Efectuar y obtener respuesta a sus consultas y reclamos.
  • Ejercer las acciones judiciales respectivas que contempla la póliza. En la mayoría de las pólizas se contempla la intervención de un árbitro, que puede ser designado de común acuerdo por las partes, o en su defecto por la justicia ordinaria.
    La Superintendencia de Valores y Seguros, de acuerdo a la ley, puede actuar como árbitro en casos a su juicio calificados, siempre que el monto de lo reclamado no sea superior a 120 UF, o 500 UF para los seguros obligatorios.

Como asegurado usted tiene los siguientes deberes:

Además del deber de informarse responsablemente y leer los documentos que se le presenten para contratar un seguro, de manera tal de comprender el contenido y las características de los servicios ofrecidos, como asegurado usted tiene obligaciones especiales que cumplir, las que forman parte de la de la póliza del seguro:

  • Informar o declarar sinceramente sobre los riesgos, a fin de permitir a la Compañía de Seguros identificar el objeto asegurado y apreciar la extensión de los riesgos que va a asumir.
  • Cuidado y prevención del siniestro.
  • No agravar o extender los riesgos asegurados.
  • Pagar la prima del seguro, en la forma y plazo convenido con la Compañía de Seguros. El incumplimiento de esta obligación puede liberar a la aseguradora de su obligación de indemnizar el siniestro, conforme a las condiciones de la póliza respectiva.
  • Conservación de los objetos siniestrados y tomar todas las medidas necesarias para salvar o recuperar el objeto asegurado o para conservar sus restos.
  • Informar o denunciar el siniestro, indicando sus causas, consecuencias y demás hechos que permitan a la Compañía de Seguros imponerse debidamente del suceso. El denuncio del siniestro debe realizarse en la aseguradora, en el plazo previsto en la póliza el que varía según los distintos tipos de seguros de que se trate.
  • Proporcionar a la compañía de seguros o al liquidador de siniestros todos los antecedentes requeridos.

No olvide que el incumplimiento de los deberes como Asegurado podría significar el rechazo del pago de la indemnización o el término del contrato de seguro.

Además, las pólizas pueden establecer obligaciones especiales al tipo de riesgo asegurado.

En caso de siniestro, en algunos casos se exige el cumplimiento de determinados trámites o gestiones obligatorias, los que dependerán del tipo de seguro contratado. Entre estos, cabe mencionar a modo de ejemplo, los siguientes:

  • Dejar constancia policial inmediata del accidente, en el seguro para vehículos motorizados.
  • Presentación de presupuestos o cotizaciones, entrega de comprobantes, recibos, bonos, etc. para solicitar el rembolso de gastos médicos.
  • Informe del médico tratante en seguros de salud o de vida, etc.
  • Producido un siniestro se recomienda revisar las condiciones de su póliza de seguro y consultar además con la compañía de seguros o con su corredor de seguros, de corresponder.

Asimismo, las Compañías de Seguros deben cumplir con obligaciones, algunas de éstas son:

  • Evaluar responsablemente los riesgos que asumen.
  • Emitir la póliza y entregársela al asegurado en los seguros individuales y al contratante en los seguros colectivos.
  • Responder a las presentaciones realizadas por escrito que se le efectúen.
  • Comunicar al asegurado su resolución respecto de la cobertura del siniestro.
  • Poner a disposición del asegurado la suma no disputada de la indemnización reclamada.

Los Corredores de Seguros también deben cumplir con obligaciones, algunas de éstas son:

  • Comunicar por escrito al proponente cuando la compañía rechace o modifique el riesgo propuesto.
  • Asesorar a la Compañía de Seguros sobre la identidad del contratante y la existencia y ubicación del riesgo.
  • Asesorar al asegurado durante el período de contratación, vigencia y terminación del seguro.

Fuente: SVS

En la última década es posible apreciar un cambio en el perfil del consumidor. Distintos elementos han influido en su comportamiento: el aumento de las expectativas de vida combinado con una declinación de la natalidad; un mayor nivel de instrucción; la paulatina incorporación de la mujer al mundo laboral, lo que trae consigo un consumidor femenino más calificado, con menos tiempo y, que, por lo tanto, privilegia hábitos que implican ahorro en tiempo y energía.

Otro cambio que evidencia el Censo de 2002, -según constata el libro Retail en Chile, de la Cámara de Comercio de Santiago- es el crecimiento en el número de viviendas, las cuales presentan una mejoría tanto en su infraestructura como en su equipamiento, lo que implica un mejoramiento en la calidad de vida de las personas. Y con ello el incremento de la compra de bienes durables.

Junto con ello, se aprecia un mayor acceso a los artículos electrónicos de uso masivo, como televisores, refrigeradores, lavadoras y teléfonos celulares, entre otros.

La penetración de Internet -asegura el mismo libro- redunda en un consumidor informado y demandante, que puede comparar precios e incluso adquirir bienes importados sin salir del país.

En este contexto, el retail detectó las necesidades emergentes del consumidor y apostó por un segmento de la población que por su perfil de riesgo no tenía acceso al crédito en el sistema financiero.

La decisión no estuvo exenta de problemas. Este grupo social, mayoritariamente conocido como C2 y C3-D, no tenía incorporado el hábito ni la constancia que conlleva la compra en cuotas, por lo que, durante varios años, las casas comerciales se vieron enfrentadas al desafío de educar a los clientes y no elevar sus índices de morosidad.

El proceso fue lento y requirió de gran esfuerzo en términos de información al cliente, pero finalmente rindió sus frutos. Hoy ese segmento es considerado buen pagador. Tiene asegurado un acceso permanente a bienes y servicios que hace algunos años parecían inalcanzables y ha mejorado notoriamente su calidad de vida.

El mayor acceso al crédito ha ido de la mano del fenómeno de mayor movilidad social en el país, condición ineludible para acortar la brecha de las desigualdades. El acceso al crédito que han brindado las casas comerciales y otros actores nuevos que, en conjunto, representan más de un tercio del mercado total ha permitido otorgar una mejor calidad de miles de familias chilenas.

En el período que va entre los Censos de 1992 y 2002, el acceso a bienes provenientes del retail aumentó significativamente. El equipamiento de los hogares en el país exhibe avances contundentes: la tenencia de televisores aumentó de 53% al 87%; la de refrigeradores pasó de 55% a 82%; las lavadoras de 37% a 79% y la de los microondas, de 4% a 30%. Se estima que en la actualidad más de un 70% del consumo de bienes durables se realiza a través de créditos de consumo, mientras que hace sólo tres años dicha proporción era inferior al 45%.

No sólo se ha democratizado el crédito, sino que también se ha descentralizado, ampliando su penetración en regiones. Estimaciones de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) indican que el crédito otorgado fuera de Santiago por las grandes tiendas es porcentualmente mayor que las colocaciones en la Región Metropolitana.

Producto del crecimiento y la globalización, el segmento D ha sufrido cambios que le han permitido participar activamente de la sociedad de consumo. Se trata de familias con ingresos entre $250 mil y $450 mil mensuales, que representan cerca del 37% de la población.

De acuerdo a cifras de Adimark, este grupo consume anualmente US$12.000 millones, 17% del total del país. “Antes éste era un mercado invisible, inexistente, pero el grupo D dejó la pobreza y entró en la categoría de clase media. Hoy tiene acceso a bienes, servicios y un nivel educacional que antes no tenía. La mayoría de los hijos de este grupo termina la educación media. Es un cambio no sólo económico, sino también cultural”, afirma Roberto Méndez, presidente de la empresa de investigación de mercado.

Dentro de este segmento se encuentra un grupo con mayor poder adquisitivo, denominado D+ o C4 –definición que acuñó McCann Erickson- que está compuesto por aquellas personas que tienen un trabajo estable, ingresos fijos y que, en su mayoría, son propietarios de sus casas o están en vías de adquirirlas.

De acuerdo al estudio de McCann Erickson, el segmento C4 tiene tarjeta de crédito, productos electrónicos, gasta el 21% de su ingreso en alimentación y tiene espacio para ahorrar una porción de sus ingresos.

Además, según los datos obtenidos, tienen plena conciencia de los gastos y se ajustan a sus ingresos. Si se endeudan, se programan de tal manera de poder hacer frente a sus créditos.

En esta misma línea, los sociólogos Rodrigo Salcedo, Alejandra Rasse y Juan pardo en el libro “El arte de clasificar a los chilenos”, plantean una serie de transformaciones estructurales –entre ellas la masificación de la educación- que permiten entender la nueva distribución social en Chile.

Es así como proponen una nueva segmentación, según la cual el segmento ABC1 sube de 10% a 15%, mientras que el D, baja de 35% a 25%. Y de ese 25%, sólo el 10% está en situación de vulnerabilidad crónica. En tanto, los grupos medios-bajos (C3), representan el 30% de la población. Y el C2 (grupos medios-medios) aglutina a un 15%.

De esta forma, la masa trabajadora con ingreso estable crece, con lo cual surge un consumidor nuevo que aspira a mejorar su calidad de vida y la de su entorno familiar.

Hoy estamos viviendo la ‘digitalización del consumo’, que promueve nuevos patrones de compra y donde el consumidor está jugando un rol cada vez más relevante al estar más conectado y con mayor poder de decisión.

El consumidor actual está más informado y globalizado. Es más selectivo, exigente y menos leal a las marcas. Con un solo click, puede comparar fácilmente precios y calidades, pudiendo comprar en cualquier momento y desde cualquier lugar. Esta instantaneidad está generando múltiples exigencias a las empresas, las que están concentrando todos sus esfuerzos por desarrollar una oferta que responda a sus necesidades. A esto se suma el surgimiento de grupos emergentes con identidad propia como las mujeres, la tercera edad y los adolescentes, que tienen sus propias exigencias como consumidores.

Este escenario ha generado nuevos desafíos para las empresas, las que se han enfocado en mejorar la experiencia de compra del cliente. Variables como ‘tiempo de entrega’ y capacidad de respuesta frente a la oferta omnicanal que han desarrollado las compañías, sobre todo a través de sus plataformas de e-commerce, son un constante reto para la industria.